En la vida debemos de hacer
un pequeño alto, y reflexionar acerca de porque estamos y como logramos llegar,
los sucesos vividos en la vida cotidiana desde nuestra niñez y el entorno en
que se vive marcan de manera determinante el pasado, el presente y el futuro de
nuestras vidas, los primeros juegos con nuestros vecinos, hermanos y amigos de
la infancia son determinantes, recuerdo mi infancia cuando jugaba a la famosa
“escuelita” y pues las niñas más grandes siempre eran las maestras y una servidora
siempre fui la alumna, pero un día ellas se fueron de vacaciones y como yo era
la mayor en el grupo decidieron que yo fuera maestra por toda una semana, que
emocionante, sentí miedo, los primeros minutos, pero después éste fue pasando,
con el paso de los días me sentí con mucha confianza, y jugando aprendimos las
tablas, eso considero fue lo mejor, pasaron los años mis padres trabajaban como
intendentes en una escuela para maestros y había entre ellos alumnos de toda la
república mexicana, mayores de edad todos ellos preparándose para ser maestros
de profesión y de ocupación, con alguno de ellos aprendí a dar algunos pasos en
los bailables en los que participaban ya que eran más hombres que mujeres y
bueno faltaban parejas, pasaron los años, y por circunstancias personales esa
inquietud de ser una maestra de verdad, se quedó como una inquietud, necesitaba cubrir algunos estudios para serlo
y no estaba preparada , pero a pesar de todo logré salir de la secundaria y
recibir a nivel estatal el primer certificado del Sistema Abierto en el Estado de Guerrero (para mí fue
esto un gran honor) y posteriormente me
ofrecieron una plaza comunitaria en un lugar llamado “Real del Limón”, una
comunidad de Cocula, Gro., en la que para llegar a ella se tenía que viajar dos horas en tren (todavía
existía) y dos horas a caballo y pues allá fui a prestar mis servicios solo éramos
dos maestros para todos los grados, llegamos con mucho entusiasmo y logramos un
buen equipo de trabajo, sacamos adelante a los pocos alumnos con que contábamos,
sus padres estaban contentos con nuestro trabajo y con los aprendizajes de sus
hijos, uno de los motivos que acepté ir a esa comunidad era obtener una
constancia de servicios, para poder estudiar en el Centro de Actualización del
Magisterio en los cursos de verano y logar el documento que me acreditara como
maestra, pero nunca fui apoyada, la supervisora argumentó no estar de acuerdo
con los documentos que se le presentaron y no me otorgó la misma, después no me
di por vencida y solicite el ingreso en la Escuela Normal de Educadoras, pero
paso algo curioso, no me dieron oportunidad de ingresar a la misma por ser
viuda, otra oportunidad que pedí fue en la Escuela de Trabajo Social, y lo
mismo no hay espacio para personas que sean viudas, les estoy comentando de los
años 70´s la última oportunidad que se me dio por parte de mi señora madre, fue la de
estudiar como Secretaria Taquimecanógrafa, y la tome orgullosamente. He sido
secretaria por casi treinta años (dentro de unos días los cumplo) iniciándome
como tal desde el 1° de septiembre de 1981 en la Normal Preescolar “Adolfo
Viguri Viguri” en Chilpancingo de los Bravo, esta pequeña carrera me ha dado la
oportunidad de lograr mi sueño, mis metas, mis logros profesionales y
personales y lo mejor de todo me
permitió obtener el Título anhelado, en el Centro de Actualización del
Magisterio.
Con él, se me permite
ingresar como Docente en el Centro de Bachillerato “José Vasconcelos” primero
como secretaria desde 1985, cómo recuerdo el día, en el año 2006 que por situaciones de salud de un compañero
lo tuvieron que operar de urgencia y se estaba iniciando el semestre, me preguntaron si podía apoyar a la
Institución, y con lo cual acepte gustosa, esa noche no dormí, sentí miedo,
nervios, angustia náuseas, era como si
tuviera que desenredar una madeja de hilo, tenía los conocimientos necesarios
pero no así la experiencia, cuando entre al grupo y estar parada frente a 55
alumnos de los (330 que tenía que atender) todos con características, valores, necesidades,
actitudes diferentes, fue algo impactante, recuerdo cómo iba vestida con un
vestido largo y como extra entra la subdirectora al grupo a invitarnos para que
se organizara a realizar las acciones previas, ya que el
siguiente día Lunes se tendría que rendir los Honores a Nuestro
Lábaro Patrio y pues a organizar dicho evento, cuando se terminó la hora de
clase (la primera claro) se me acercó una alumna para comentar que le hiciera
el favor que otro alumno o alumna la sustituyera porque ella le daba mucho
miedo estar frente al público , aclarándole que no iba a cambiarla que era una
oportunidad para vencer ese miedo y alzándome un poco el vestido le dije: no
digas miedo que yo (((temblando)))) estoy (jajajaja)y nos soltamos a reír (casi
llorando), nos abrazamos y le comenté ¡Adelante, el miedo no es más que
nosotras! Lo cual con el tiempo, los
tres años que estuvo como alumna me lo agradeció. He venido trabajando desde el año 2007 ya de
manera permanente en el nivel medio superior y considero este trabajo, como un honor
y un privilegio pero una gran responsabilidad, ( porque lo comparo como el
trabajo de secretaria, algunos documentos los volvemos a hacer y reponer) pero no así podemos decir lo mismo
de los seres humanos con los que cada
día se interactúa, y que la labor del docente es que en el salón de clases y
fuera de él elaboren sus propios aprendizajes
significativos y los relacionen con su vida cotidiana. Para mi ser profesora
del Nivel Medio Superior ha sido algo maravilloso, me ha permitido tener un
desarrollo profesional y personal, me ha dado la oportunidad de poner en
práctica todos los conocimientos adquiridos como estudiante pero también estoy
consciente que una situación es ser estudiante y otra es saber la gran
responsabilidad de enseñar a mis alumnos,
de poner en práctica diferentes métodos, estrategias,
metodologías y paradigmas, para
lograr un buen resultado en los aprendizajes de los alumnos, debo mencionar que
algunos aprendizajes nos los regalan los estudiantes en sus aportaciones, pero todo esto se va
aprendiendo con el tiempo, se va teniendo más seguridad. Sabemos que los
alumnos son la parte más importante del ámbito educativo y ellos siempre
esperan que sus profesores, sean personas capacitadas para responder a sus
dudas, a sus inquietudes, a ese encuentro personal consigo mismos, y lograr en ellos su formación académica, personal y profesional, es parte de los retos
propuestos, saberlos útiles a la sociedad actual e involucrarlos en el campo laboral esa debe
ser la satisfacción personal y profesional de cada docente, sabemos que
los resultados no siempre son efectivos
al 100%, que algunos desertan de sus estudios por cuestiones económicas,
familiares, personales, por reprobación, por embarazo precoz (en las mujeres) o
por que las escuelas donde se inscribieron no cumplen las expectativas académicas para realizar sus
estudios en la Educación Superior, de acuerdo al mapa curricular, ya que
también éste influye de manera determinante en sus estudios, éstos problemas
forman parte de la deserción escolar y debemos tomarlos en cuenta como parte de la preocupación en nuestro quehacer
docente.
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